martes, 28 de mayo de 2013

La muerte en las instituciones




“Para el futuro para el pasado, para la época en que se pueda pesar libremente, en que los hombres sean distintos unos de otros y no vivan solitarios…
Para cuando la verdad exista y lo que se haya hecho no pueda ser deshecho:
Desde esta época de uniformidad; de este tiempo de soledad; la Edad del Gran Hermano, la época del doblepensar… ¡muchas felicidades!”
George Orwell

Y ahí ellos lloraron... crucificados... condenados por siempre.



Según Castoriadis la institución es lo que marca la humanización del hombre[1], en tanto la institución nos provee de significaciones imaginarias, así mismo nos da un sentido de existencia. Nuestro único modo de sobrevivir es a partir de la creación de la sociedad y la imposición de leyes. Pero realmente ¿cómo hemos llegado a este punto? ¿Cómo es que el hombre se dio la tarea de imponerse normas o institucionalizar imaginarios? Desde Freud podríamos remitirnos al mito de la Horda Primitiva, en donde a pesar de que el clan asesino al padre, esto no fue suficiente para transgredir su ley. El haber negado a las mujeres a pesar de poder poseerlas, el sentimiento de culpa y el haberse prohibido entre ellos mismos a las mujeres, es decir la prohibición del incesto llevo a que esta nueva organización diera paso a sociedades. 

“Lo que antes él había impedido con su existencia, ellos mismos se lo prohibieron ahora en la situación psíquica de la «obediencia de efecto retardado {nachträglich}» que tan familiar nos resulta por los psicoanálisis. (…) La necesidad sexual no une a los varones, sino que provoca desavenencias entre ellos. Si los hermanos se habían unido para avasallar al padre, ellos eran rivales entre sí respecto de las mujeres. Cada uno habría querido tenerlas todas para sí, como el padre, y en la lucha de todos contra todos se habría ido a pique la nueva organización"[2]

Esto dio origen al tabú totémico que prohibía matar y destruir el objeto totémico, así mismo a la exogamia lo cual Freud plantea que esta conectada con el tótem. La prohibición del incesto dio paso a que se formaran mayor cantidad de tribus según el animal totémico al que adoraban, puesto que era prohibido relacionarse con una mujer del mismo clan. La añoranza del padre, la culpa del asesinato son los cimientos de nuestra sociedad, la base para la cultura misma. 
 
Si analizamos este paso de la naturaleza a la cultura, los cimientos del porque hicimos
2001: Space Odyssey.
Escena que me remite a la horda primitiva


sociedades son característicos de conductas violentas. Por lo tanto, la base ideológica de la institución es por inercia altamente violenta porque además de instaurar un orden absoluto, transgrede contra los pensamientos individuales y exigen tributos, sacrificios y demandas que no se pueden satisfacer, generando una angustia y representaciones insoportables.

"(...) las instituciones son lugares que no pueden impedir la emergencia de lo que estuvo en su origen y contra lo cual surgieron a la existencia: la violencia fundadora. Pese a los esfuerzos que las instituciones ponen en práctica para encubrir las condiciones de su nacimiento, son y siguen siendo herederas de uno o varios crímenes ("La sociedad descansa ahora sobre una culpa común, un crimen cometido en común". "Hay un acto memorable y criminal que sirvió como punto de partida a muchas cosas: organizaciones sociales, restricciones morales, religiones". S. Freud)"[3]

La institución es un ejemplo a seguir, se convierte en un prototipo incuestionable,  un modelo que regula los valores, las normas, los pensamientos y acciones; si el individuo no esta adecuado al modelo su conducta debe ser modificada. El comportamiento siempre debe ser de acuerdo al ideal propuesto. Las instituciones logran que los sueños y deseos se vuelvan colectivamente interiorizados y socialmente aceptados, que sean fantasmas y proyecciones prácticamente ilusorias, tan transparentes y silenciosas que tienen un poder por sobre lo inconsciente y por ende, por lo que creemos poder controlar. Proveen de un sentido fraternal y hasta uno espiritual, ya que como Freud plantea en Malestar en la Cultura el sentimiento «oceánico» que proveen las religiones (y algunas instituciones) del ser-Uno con el Todo, ilusiona y nubla la realidad del sujeto; haciéndole sentir un yo completo y de infinita felicidad.
La institución logra que no seamos
dueños de nuestros deseos.

Este sentimiento de completud provoca una repetición en la sociedad debido a la elución de la angustia. Pero esta obsesión de la plenitud como lo llamaría Enriquez nada más nos demuestra que existe una semejanza de los sujetos con una especie de ser inerte, que cae en un estado permanente y que no es autor, ni creador de ninguna fuente creativa.




“(…) a partir del momento en que una institución vive bajo el modelo comunal, tiende a evitar las tensiones o, al menos a mantenerlas en el nivel más bajo posible. Funciona como un sistema que se caracteriza por una autorregulación simple, que permite la preservación de estados estables (homeostasis) y por el constante aumento de la entropía (rechazo de toda creatividad) (E. Enriquez, 1972b; J. Laplanche, 1986), aumento tal en ciertos casos que el único camino que que queda es el regreso al estado anorgánico (S. Freud, 1920). Siguiendo a A. Green, podríamos decir que promueve “un narcicismo de muerte” (1983). Tánatos se despliega en el lugar mismo donde parecía dominar Eros”[4]

La institución hace creer al sujeto que promueve la vida,
que llena su falta pero realmente su producción equivale
a la destrucción del sujeto, a la implantación de deseos.



Es muy importante recalcar el último fragmento “Tánatos se despliega en el lugar mismo donde parecía dominar Eros” puesto que esta imagen ilusoria de completud es sólo una manera para llevar al individuo a permanecer de ente inactivo, sin voluntad, ni progreso, supeditado a los dictámenes de la institución. 








La ley es semejante al padre y en tanto la institución es la ley, pareciera ser que le provee a sus hijos un sentido mítico y simbólico del imaginario que se debe tener acerca de la evolución de la institución. Es fundador de héroes, contador de relatos, instaurador de rituales y costumbres. Estas instauraciones y significaciones impuestas en el otro enganchan al sujeto y obliga a este a modificar su existencia y a vivirla bajo este orden establecido. Enriquez lo menciona y comenta que estos mitos se vuelven invasores y atrapando al sujeto, “y al querer devolverles la vida, les quita toda posibilidad de escapar a la ruina que los acecha, aun cuando temporariamente parezca proporcionales un nuevo elemento de cohesión.
Este sentimiento de cohesión y completud también se puede observar en las masas que es muy importante para el comportamiento colectivo dentro de las instituciones. Movimientos como el Nacional Socialista en Alemania durante la segunda guerra mundial tienden a ser partidarios de este comportamiento donde los sujetos pierden toda su individualidad. Al sentirse parte del colectivo, les da una ilusión de poder, donde sus acciones carecen de decisión propia y es más bien un acto realizado hacía la aceptación del grupo.

“Los principales rasgos del individuo integrante de la masas son, entonces: la desaparición de la personalidad conciencia, de los sentimientos e ideas en el mismo sentido por sugestión y contagio, y la tendencia a transformar inmediatamente en actos las ideas sugeridas. El individuo deja de ser él mismo; se ha convertido en un autómata carente de voluntad”[5]

Entonces ¿por qué lo llamamos la muerte en las instituciones?

No es porque las instituciones estén muertas o porque vayan a morir, de hecho las instituciones inscriben todo orden cultural, social: sin instituciones, sería inconcebible cualquier civilización. [4] Entonces la muerte en las instituciones hace referencia al ente inerte en el que nos convierte, que a partir del engaño de proveernos existencia, de un sentimiento infinito de felicidad y placer no es más que una instauración que nos  ata, nos obliga y nos modifica. Nuestra imaginación y creatividad han sido asesinados, hemos sido desprovistos de cualquier especie de individualismo u originalidad puesto que así como plantea Castoriadis al preguntarse ¿cómo hacer una teoría de la institución?, yo me pregunto ¿cómo aislarse de la institución? Si hasta lo que significa aislarse esta institucionalizada a través del lenguaje. Pero el “intentar de aislarnos” es como un suicidio, la institución nos da un sentido de existencia pero además nos provee las mismas herramientas para construirnos ese sentido, y si para obtener esta ilusión hay que sacrificar cualquier indicio de “estar vivo” vale la pena puesto que irónicamente es lo único que nos mantiene activos. 
A pesar de todo, realmente la institución es la única que nos provee de un sentido,
la que nos hace ser humanos,
cultura y sociedad, tradiciones y costumbres, significaciones y significantes.


Autora: Paloma López Quintero
Todos los derechos reservados.
Bibliografía
Castoriadis, Cornelius. Figuras de lo pensable. Fondo de cultura económica, México, 2002.
Enriquez, Eugène. La institución y las instituciones. Editorial Paidós, Buenos Aires, Argentina, 1998.
Freud, Sigmund. Tótem y Tabú y otras obras en obras completas tomo XIII. Amorrortu, Buenos aires, Argentina, 2005.
Freud, Sigmund. Más allá del principio del placer. Psicología de las masas y análisis del yo y otras obras en obras completas tomo XVIII. Amorrortu, Buenos aires, Argentina, 2005.
Freud, Sigmund. El porvenir de una ilusión. El malestar en la cultura y otras obras en obras completas tomo XXI. Amorrortu, Buenos aires, Argentina, 2005.


[1] Enriquez, Eugène. La institución y las instituciones. Editorial Paidós, Buenos Aires, 1998. Página 86.
[2] Ibid Página 86.
[3] Freud, Sigmund. Más allá del principio del placer. Psicología de las masas y análisis del yo y otras obras en obras completas tomo XVIII. Amorrortu, Buenos aires, 2005. Página 72-73
[4] Enriquez, Eugène. La institución y las instituciones. Editorial Paidós, Buenos Aires, 1998. Página 85.

[5] Castoriadis, Cornelius. Figuras de lo pensable. Fondo de cultura económica, México, 2002. Página 122.
[6] Freud, Sigmund. Tótem y Tabú y otras obras en obras completas tomo XIII. Amorrortu, Buenos aires, 2005. Páginas 145 y 146.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Lista para publicar este sábado 18 de mayo en ESTADOS UNIDOS la versión 5 del DSM


El próximo 18 de mayo a las siete de la mañana, hora de la costa este de los EEUU, se descubrirán los detalles de la última y quinta edición del gran 'best-seller' de la Psiquiatría, el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM, por sus siglas en inglés). El DSM, que llevaba casi dos decenios sin renovarse, es el libro en el que los psiquiatras encuentran las claves para diagnosticar trastornos y tratar a sus pacientes.

Ese día, en San Francisco, el cabeza de cartel del encuentro anual de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA) será la presentación de la polémica nueva versión del DSM. Más de 400 especialistas en 13 grupos de trabajo han colaborado en el documento durante un proceso oficial de seis años que ha costado 25 millones de dólares.
El precio de cada ejemplar se ha fijado en 199 dólares y el retorno de la inversión está asegurado. Psiquiatras, médicos de cabecera, trabajadores sociales, jueces y periodistas necesitarán la nueva versión para decodificar las enfermedades mentales en el contexto académico, clínico y social. Pero en el reino de la salud mental, no siempre se trabaja a gusto de todos.
A menos de un mes de su presentación, el 29 de abril el Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) de EEUU anunció que se desvincula de los criterios del nuevo DSM. "Los pacientes con enfermedades mentales se merecen algo mejor", escribía Thomas Insel, director del NIMH, en su blog.
A partir de ahora, el centro estadounidense se regirá por sus propios estándares para clasificar las psicopatologías. A través del proyecto Research Domain Criteria, el NIMH está creando otro sistema, que basarán, según ellos, en observaciones y medidas neurobiológicas. "La decisión es sorprendente y marca una separación clara entre la esfera clínica y la investigación de los trastornos mentales -comenta a la agencia SINC Miquel Bernardo, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica-. La crítica estaba implícita en el lanzamiento del DSM-5, pero no de una forma tan radical".

Sin declaraciones

La actitud del NIMH ha desconcertado a la comunidad científica y nadie entiende el porqué del 'divorcio'. El 3 de mayo, la APA difundió su reacción oficial, en la que David J. Kupfer, responsable de la nueva edición, valoró el esfuerzo del NIMH en la contribución del avance del conocimiento científico, pero dejó claro que su clasificación "no puede suplantar al DSM-5, sólo es complementaria".
Aunque la Asociación Americana de Psiquiatría no responda a las peticiones de los periodistas hasta el 18 de mayo, SINC ha hablado en exclusiva con Francisco Xavier Castellanos, uno de los dos únicos científicos españoles que ha formado parte de la redacción de la nueva edición, y vicepresidente del grupo de trabajo sobre trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y trastornos de comportamiento.
"No puedo hablar de todo el documento porque no lo he leído entero, ni puedo comentar los detalles hasta que no se publique el manual, pero creo que una vez los científicos y los clínicos se acostumbren a los cambios verán que muchos significan mejoras, como el diagnóstico del autismo", responde desde la Universidad de Nueva York.
Bernardo asegura que "el progreso del DSM-5 respecto al anterior es incuestionable", mientras que Miquel Roca, miembro de la junta de la World Psychiatric Association, opina que "la nueva guía tendría que ser más rupturista de lo que realmente es".

'Donde caben dos, caben tres'

Dice un chiste de médicos que 'donde hay dos psiquiatras, hay tres opiniones'. Bernardo lo justifica: "La variabilidad de la práctica psiquiátrica es muy alta porque la actividad psíquica del cerebro es muy compleja". Uno de los objetivos frustrados del nuevo manual era hallar biomarcadores para el diagnóstico de trastornos mentales. "Hemos estado diciendo a los pacientes durante varias décadas que estamos a la espera de biomarcadores. Todavía estamos esperando", reconoce Kupfer. De momento, el médico seguirá reconociendo la enfermedad sólo por sus síntomas.
Pero la reedición del DSM trae novedades como la inclusión de la edad, el género y la cultura en el diagnóstico y la presentación de los trastornos mentales. Además, el manual pretende acercarse a la clasificación internacional de enfermedades (CIE-10) publicada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los síndromes dejarán de clasificarse por categorías que hasta ahora respondían a preguntas cerradas para diferenciar la ausencia y la presencia de una enfermedad. Los facultativos se encontraban con que un individuo con esquizofrenia, por ejemplo, presentaba otros síntomas como insomnio o depresión que no se ajustaban a su diagnóstico.
El nuevo DSM propone abordar los trastornos con evaluaciones dimensionales para calcular la severidad de la patología. Entre otros, el autismo y el síndrome de Asperger -junto con dos trastornos más- pasarán a englobarse dentro del mismo espectro del trastorno autista. La introducción de un continuo entre la normalidad y la disfunción ofrece matices para el seguimiento de los pacientes.

No hay adicción ni al sexo ni a internet

A pesar del revuelo mediático, los expertos de la APA consideran que la adicción a internet no es un trastorno mental. Esta condición aparece en el 'purgatorio' del manual. La sección III acoge aquellos trastornos que requieren más investigación antes de ser considerados una enfermedad mental.
"Se trata de un trastorno de conducta, no hace falta medicalizar los problemas de la vida cotidiana y caer en la sobrediagnosis", explica Bernardo a SINC en su consulta del Hospital Clínic de Barcelona. Lo mismo le pasa a la adicción al sexo (hipersexualidad), que también ha sido relegada como trastorno.
En cambio, hay otros que entran por la puerta grande, como el trastorno por atracón de comida. La psiquiatría infantil presenta otra de las novedades más importantes. A partir de mayo, los niños con un mínimo de 'tres episodios semanales de irritabilidad, arrebatos y berrinches durante más de un año' serán diagnosticados con el trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo.
"El motivo principal ha sido introducir un diagnóstico más apropiado para captar niños con comportamientos fuertes y disruptivos que ahora son diagnosticados de trastorno bipolar.

El archivo magonista: abierto para consulta libre y gratuita

Los documentos del archivo de Enrique Flores Magón revelan un sólido proyecto editorial. Anarquistas contaban con una modesta imprenta, pero con un peso periodístico e ideológico de alcance nacional y muy subversivo. El archivo revela también la convicción de Enrique de que su hermano Ricardo fue asesinado en la cárcel estadunidense de Kansas y de que no murió por un paro cardiaco, como señala la historia oficial

Centro Histórico, Ciudad de México. El archivo histórico del periodista Enrique Flores Magón estará al alcance de quien lo solicite, sin ningún requisito ni identificación. Tampoco tendrá que justificarse.
 
“Aborrecemos la burocracia y tenemos una profunda aversión por las prácticas convencionales del archivo –explica Diego Flores Magón, bisnieto de Enrique–. Cuando un archivo se convierte en una institución, lo que hace es encarcelar el documento y burocratizar su consulta. Y en esa práctica institucional se excluye a una enorme masa de personas y de comunidades; quedan excluidas del contacto con la memoria documental”.
 
Expone, sin embargo, que el control sobre los documentos “tiene cierta lógica indudable” porque se trata de bienes patrimoniales: “Efectivamente, yo me pondría nervioso de entregar a alguien una cartita de Ricardo dirigida a su mamá; un papelito chiquito de 1880”.
 
Pero la tecnología hará posible prescindir de los controles barrocos, innecesarios y rituales: toda la consulta de los documentos será en su versión digital. “Así cualquiera podrá hacer una consulta irresponsable de los documentos; que venga cualquiera: a mí no me va a interesar ni me incumbe cómo se llama ni para qué quiere el archivo ni por qué le interesa. Que venga, se siente y los lea”.

Diego Flores Magón no se asume anarquista: “Lo digo con todas sus letras: no lo soy”. Pero no oculta su fascinación por lo que del anarquismo ha ido descubriendo.
 
“Me tocó una educación muy influida por el fin de la Guerra Fría, por la crítica a los regímenes socialistas del siglo XX y muy influida por el liberalismo. El Colegio de México es una institución muy conservadora”, dice el egresado de la licenciatura en Relaciones Internacionales que imparte esa institución y también egresado del bachillerato en el Reino Unido.
 
Asegura que la puesta en consulta de los archivos permitirá la discusión sobre el papel y el legado de los hermanos Flores Magón: “Queremos revisar la historia de los libros de texto, donde el magonismo tiene un lugar mínimo y discutible. Y nosotros queremos discutir esta historia. Queremos hacer un movimiento crítico y promover la construcción de nuevos discursos historiográficos. Esto será posible a partir del archivo y no del libro de texto”.
 
Y es que el archivo no servirá para reforzar lo que señalan los libros; por el contrario, los desestabilizará. “Nos fascina la fuerza subversiva del archivo frente a otras narraciones convencionales, canónicas, de la historia nacional”.
 
Entre los documentos del archivo se encuentran alrededor de 600 fotografías captadas entre 1850 y 1950, cartas, poemas, manuscritos íntimos. Éste revela la convicción de Enrique de que su hermano Ricardo Flores Magón fue asesinado por estrangulamiento en la cárcel estadunidense de Fort Leavenworth, Kansas, y no murió por un paro cardiaco, como dice la historia oficial.
 
También descubre, de manera contundente, que es el archivo de una organización editorial. Se trataba de un grupo de periodistas cuyo trabajo era sumamente subversivo para el régimen y que, finalmente, optaría después por la vía insurreccional.
 
“Hay carpetas y carpetas –explica Diego– que son listas de suscriptores, papelería y de morosos. Era una verdadera imprenta que incesantemente estaba sacando productos editoriales; y también proyectos políticos de una seriedad absoluta que derivan finalmente en la Revolución”.
  
 
El contrato de arrendamiento de El Hijo del Ahuizote, celebrado entre Daniel Cabrera (fundador y dueño del periódico semanal) y Ricardo Flores Magón (por el grupo que había fundado el diario Regeneración) es revelador: muestra la modestia y el contexto social en el que los periodistas realizaban su trabajo.
 
“Se establece el derecho a usar el cabezal del periódico, la imprenta y los operarios del inmueble –expone Diego Flores Magón–; también se establecen cláusulas en caso de que lo clausuren. Y hacen un inventario de los objetos que hay en el lugar. Y entonces, con todo ello, lo que figuras es un lugar totalmente destartalado; todo está como abollado y roto.”
 
En el documento se enumeran: tres escupideras de cobre, una totalmente abollada; tres sillas, una de las cuales está desfondada; enciclopedias con varios números faltantes; e incluso, objetos de los cuales no se ha podido conocer qué son, como aquel que está descrito como “una banca para esperar a los franceses”.
 
—A la fecha no sé qué diablos es eso –dice Diego–. Pero por lo que se puede suponer con lo que se describe, El Hijo del Ahuizote era una imprentita; pero con un peso muy cabrón ideológica y políticamente. Y siempre en los márgenes de la subversión. 
 
Entre los documentos también se encuentran los recortes de periódicos que daban cuenta de los debates postrevolucionarios acerca del magonismo; colecciones casi completas de los periódicos Regeneración, ejemplares de El Hijo del Ahuizote y de publicaciones anarquistas estadunidenses. Además, varios miles de libros. “Los que más me gustan –dice Diego– son los libritos de prensas anarquistas de la década de 1920, pues es lo más frágil y lo más escaso; la mayoría de esos libros no se volvieron a imprimir”.
 
La apertura del Centro Documental Flores Magón todavía no tiene una fecha concreta. Diego explica: “Tenemos ciertos documentos, pero constantemente estamos procurando subsidios y donativos para ir jalando. La apertura del centro de documentación digital está supeditada a la obtención del equipamiento mínimo. El programa ya está muy avanzado; no obstante, para su salida pública, todavía faltarán algunos meses”.
 
 
 
 
⇒ Parte II: El archivo magonista: abierto para consulta libre y gratuita
 


Fuente: www.contralinea.com.mx Periodismo de investigación http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/02/04/el-archivo-magonista-abierto-para-consulta-libre-gratuita/

domingo, 14 de abril de 2013

ORLAN, arte, cuerpo, intervención


De la tela al Cuerpo: Retazos de una artista
Una breve reseña


Por: --Axen



"Con el avance tecnológico uno se puede hacer muchas preguntas, cuál es el estatuto original del cuerpo y hasta dónde irá su futuro. Actualmente no estamos preparados para estos cambios sociales. Yo quiero cambiar, o mas bien, preparar a la sociedad para estos cambios.
“Mi trabajo centra exactamente en ese aspecto, trata sobre el cuerpo mutante, el cuerpo del futuro; es un trabajo en el que ando desde el 68 cuando llegaba a las conferencias con un cartel que decía: 'Yo soy una hombre y yo soy un mujer'.
  ORLAN





Orlan es una artista de la intervención en vivo o performance. Trabaja sobre el estatuto del cuerpo en nuestra sociedad contemporánea programando su propia mutación mediante cambios de cuerpo y de imagen. Gracias a los medios artísticos y tecnológicos, desvía de sus usos habituales la cirugía estética y la imagen digital.
Es una artista multimedia que utiliza el video, la fotografía digital, la cirugía, y que hace de su cuerpo el lugar de producción y explotación de sus intervenciones artísticas, inspiradas en la iconografía barroca, grecolatina y precolombina.
Su obra choca con los conceptos clásicos de la identidad, con los tabúes vinculados a los mitos de la feminidad, a la angustia de la apertura del cuerpo…

*   *   *

ORLAN

El empleo del cuerpo como plataforma de un discurso no inicia con ORLAN. La manipulación de extremidades, la aplicación de técnicas de dibujo y coloreado, incluso la mutilación consensuada para instaurar un decir se da desde tiempos ya muy lejanos. La novedad de ORLAN –si se le puede llamar así a su trabajo- radica en el dispositivo ideológico-mercantil-transgresor en el cual se inserta su trabajo (y su cuerpo, sin duda)
El ser humano, en su presentación y relación con la realidad, se volvió el objeto central de muchas propuestas artísticas como la Performance, el Body Art, o el denominado Arte Relacional de los años noventa, en el cual se exploran las relaciones sociales entre individuos. Un performer, a diferencia de un actor, no actúa en la ficción, sino que vive una determinada experiencia real fijada con unas determinadas normas, en un determinado espacio y tiempo. La realidad ya no es representada, sino experimentada, consagrada como obra de arte por derecho propio, a través de las acciones del artista, cuyo cuerpo se convierte en la herramienta principal de producción artística. En el caso del Body Art, el cuerpo no solo es utilizado como agente, sino también como receptáculo de la acción, como lienzo vivo sobre el que intervenir, seguramente el lienzo más antiguo de la historia del arte.


La obra de Orlan abarca una serie de aspectos e interrogantes en torno a la identidad y el Yo; quienes han escrito sobre ella la vinculan a textos políticamente incorrectos del feminismo y en sus performances es habitual escuchar textos de Freud y Lacan leídos por ella o repartidos a los asistentes para dirigir el sentido que le den a su obra. La selección misma de autores bien podría inspirar un estudio profundo de la obra de Orlan en relación con la literatura y teorías que ella le asocia.



“Somos una generación que tomamos la palabra para reivindicar nuestro cuerpo. Nos planteamos si ser o no ser madres. ¡Gracias a la píldora, la píldora ...! Había una época en que no casarse y no tener hijos era un acto político bastante violento. Siempre lo más difícil de soportar es que una mujer haga lo que quiera con su cuerpo, no lo que se espera que debería hacer. Queremos tener un cuerpo y poder gozar de él más allá de lo que nos enseñan. La idea es salirse del marco, ejercer el libre albedrío para inventarse y realizar una escultura de sí mismo.
Propongo un cuerpo desacralizado, disidente, que 'decorpora' y puede ser decorado”.


Orlan es una artista francesa - nacida el 30 de mayo de 1947 en Saint-Etienne, (Loire) Francia- que se autodefine dentro del feminismo y que desde mediados de la década del 60 ha realizado diversas performances en las que su propio cuerpo se somete a constantes intervenciones quirúrgicas. Dos ejes centrales giran en torno a su obra, en no pocas ocasiones polémica, resistida e incluso no del todo comprendida, la posibilidad de transformación del cuerpo de manera definitiva, sin vuelta atrás, y la presencia de las cámaras fotográficas y filmadoras que se convierten en inmediatos testigos de la acción.

INTERVENCIÓN
 En cada performance Orlan se enfrenta y nos enfrenta a una “transformación” voluntaria pero asistida de nuestra forma biológica. Ella ha buscado de manera intencional tener parte del rostro de la diosa Diana, la Mona Lisa o la Venus de Boticelli.
En este sentido puede ser considerada una auténtica artista multimedia que utiliza el video, la fotografía digital, y la innovadora y estremecedora presencia de la cirugía para hacer de su físico una nueva obra inspirada en diferentes iconografías del arte como la barroca, la grecolatina y la precolombina.
En su particular concepto de entender el arte, en 1964 comenzó en las calles de su ciudad natal Saint-Etienne unas actividades radicales provocadas por los acontecimientos del mayo francés de 1968. Una particular protesta denominada, “Marche au ralenti“, (camina en cámara lenta). Una marcha que realizó lo más despacio posible entre dos puntos centrales de la ciudad. Fue el comienzo de sus primeras actuaciones y espectáculos en público.
Desde 1965 hasta 1983 representó una compleja actuación, la “MesuRages“, un uso de su propio cuerpo como instrumento de medida, Orlan haría uso de su Orlan-Body como medida en un espacio arquitectónico determinado.
Sus excéntricas representaciones fueron un desafío tanto a las tradiciones más religiosas como al supuesto arte en el mundo. El primero a través de imágenes blasfemas y el segundo con acciones de una interpretación irreal del arte.
Como una estrella en su propio teatro de la operación, en 1990 dejó su particular túnica santa y decidió ser reencarnada. La reencarnación de Saint Orlan fue el comienzo de una serie de cirugías plásticas en la cual, la artista comenzó a transformarse a si misma en semejanzas de algunas de las pinturas y esculturas históricas más conocidas.
El objetivo de Orlan era conseguir el ideal de belleza como sugieren los grandes artistas que pintaron mujeres.
En 1990 Orlan fue la primera artista que utilizó la cirugía y la cirugía estética en un performance. “La Re-Encarnación de Santa-Orlan” o “Imágenes, Nuevas Imágenes” fue la primera de una serie de “Operaciones-Performances-Quirúrgicas”: dibujos con sangre, relicarios, textos, fotos, videos, films, intalaciones…
Luego de una cirugía facial, durante los 40 días siguientes Orlan se sacó fotos diariamente mostrando cómo los hematomas del rostro iban cambiando de color y relizó una exposición con estas gigantografías: “El cuerpo fabrica autorretratos”.
“Artaud dijo que se puede cagar de mil formas, dormir mil horas.
Es infinito el tiempo que uno usa para usar la máquina cuerpo. Tiene muy poca autonomía. Necesitamos un cuerpo más liviano, más adaptado. La plenitud del cuerpo dura 30 años, no más. Y eso no es mucho. Hace un tiempo hice un petitorio contra la muerte, y pocos quisieron firmarlo”.
En 1993, el 21 de noviembre, después de la 7º Operación-Performance-Quirúrgica en Nueva York, se hace colocar a cada costado de la frente dos implantes de siliconas utilizados habitualmente para realzar los pómulos, lo que crea dos protuberancias sobre sus cejas.


"Todo mundo conoce ese dicho de Simone de Beauvoir: 'No somos mujeres, nos convertimos en mujeres' y los hombres 'No son hombres, se convierten en hombres'. La sociedad es una fábrica de cuerpos y de las realidades que van con esos cuerpos, y mi trabajo consta precisamente en cómo cambiar ese formato.

“¿Sobre si tengo dolor en mis intervenciones? No. Estoy totalmente en contra del dolor, es un viejo problema; siendo mujer siento totalmente ridículo el dicho (bíblico) de Debraux: 'Parir en el dolor'. En nuestra época tenemos la posibilidad de eliminar el dolor. Y es lo que realizo en mi trabajo: les pido a los cirujanos no recibir ningún dolor, no creo en el dolor como redención ni como purificación…”




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